Estamos viviendo tiempos bastantes difíciles, con ondas de asolación, catástrofe, violencia, enfermedades, dolor y sufrimiento, que terminan cansando y sobre cargando la humanidad. La familia bajo estos parámetros se ve muy afectada, así vemos, separaciones, infidelidades, mentiras, drogas, alcohol y muchos males que infelizmente están acabando con el sueño que a muchos les costó años de esfuerzo y sacrificio “La Familia”.
Muchos buscan ayuda en lugares equivocados, manifestando toda su fe en otros dioses que supuestamente resolverán sus problemas, cuando en realidad acaban aún más con su situación.
A otros les cuesta reconocer que solos no pueden, que necesitan de Dios, y ese orgullo es el que los lleva a sufrir las más tristes desgracias. Está escrito: “Fíate del Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.” (Proverbios 3:5,6).
Cuando una persona se apoya en su propia prudencia y por el hecho de no hacerle mal a nadie, ya basta para que sea una persona feliz y merecedora de que todo le salga bien, está muy equivocada, ya que hacer las cosas bien es nuestro deber, pero sólo alcanzaremos la felicidad cuando reconozcamos que precisamos de Dios y nos acerquemos en su búsqueda.
Por este motivo, usted que desea que Dios entre en su vida transformándola por completo, dejando atrás la tristeza, para darle la felicidad que usted tanto ha buscado, participe este domingo a las 9:30 de la mañana. En la oportunidad usted pasará por el Santuario de los Milagros. “El Señor te oiga en el día de conflicto; El nombre del Dios de Jacob te defienda. Te envíe ayuda desde el Santuario. Y desde Sion te sostenga. Haga memoria de todas tus ofrendas, y acepte tu holocausto. Te dé conforme al deseo de tu corazón...” (Salmos 20:1-4). |